Muru  Muru pijamas y disfraces para chicos

Muru-Muru es un línea de ropa para chicos creada con el fin de unir el diseño a la principal actividad de los niños que es el JUEGO. Es así que todos nuestros productos se acompañan de accesorios y juguetes conjugándose en productos innovadores que les brinda a los niños la posibilidad de estimular su imaginación y creatividad.
Fundé esta empresa luego de muchos años de trabajar con niños y maravillarme de las asombrosas enseñanzas que me brindaron en relación al juego y el «jugar a ser». Jugando a disfrazarse los niños abren las puertas a un mundo imaginario y a su propio mundo interior; encuentran nuevas formas de comunicarse; dan rienda suelta a su fantasía y creatividad a la vez que les permite adaptarse a la realidad, elaborar situaciones difíciles y construir su propia identidad.
GRACIAS CHICOS POR ENSEÑARNOS COSAS TAN GRANDES.
Muru-Muru es para todos ustedes.

 

El juego en los niños

El juego es para los niños su actividad central.

Es la forma libre y espontánea en que ellos aprenden.
Jugando el niño crea, expresa sus sentimientos, fantasías y miedos, alivia tensiones, desarrolla su lenguaje, pensamiento, memoria, motricidad fina y gruesa, descubre su cuerpo y socializa ya que al jugar con otros niños o adultos, aprende normas de convivencia, a relacionarse con otros y a respetar el mundo que lo rodea.
Es a través del juego que los niños pueden elaborar situaciones dolorosas, repetir las placenteras y permitirnos, al verlos jugar, una lectura sobre su situación afectiva, social, psicomotriz y cognitiva ya que las historias que crea en sus juegos nos dan luz sobre en qué etapa de su desarrollo madurativo se encuentra y cuales son sus dificultades y conflictos en ese momento de su vida.
Los disfraces en la infancia tienen un lugar muy importante en el desarrollo de la imaginación. El juego imaginativo o de representación (“jugar a ser”) aparece hacia los 3 años. A través del “jugar a disfrazarse” los niños desarrollan su destreza manual, su imaginación, su creatividad y ensayan distintos roles que les permite conocer mejor el mundo de los adultos e identificarse con aspectos de ellos que contribuyen a la formación de su personalidad.

Es importante como papás no llenar a nuestros hijos de actividades regladas, restarle horas diarias a la televisión o computadora y así ofrecerles espacio para el juego libre, no estructurado. Dejar que ellos guíen, experimenten, pongan las reglas, asuman los roles. Así tomarán contacto consigo mismo, se sentirán plenos, relajados y dejarán fluir su imaginación y creatividad.
Y si compartimos el juego con nuestros hijos podremos no solo contenerlos y disfrutar junto a ellos, sino que también nos abrirá a nosotros mismos espacios nuevos de apertura interior y creatividad porque estamos dándole un abracito muy fuerte a ese niño que fuimos y hoy sigue viviendo dentro nuestro.

Jueguen «a ser» para ser ustedes mismos.

 

Dra. Carina Krasnoff

Pediatra y creadora de Muru-Muru